martes, 29 de octubre de 2013

22 días.

¿Por qué se desdibujan los recuerdos?

Su mirada permanece intacta, pero no tanto sus palabras. Fueron un poco agrias, a decir verdad. No puedo conseguir traerlas al presente, muchos años se metieron en el medio.
Sólo puedo afirmar que una parte de mí se quedó hecha un bollo, muy pequeño. Con ganas de gritar, de pedirle al mundo que pararan de pelear y me dejaran quedarme con el perro. El único que me escuchaba. El que probablemente murió mientras yo tomaba una cerveza en alguna fiesta de mierda.
Al intentar entender que todo permanecía bien, pero que las cosas habían cambiado, me volví una introvertida total. Nada estaba bien y yo no era feliz. ¿Dónde carajo estaba Cocki? ¿Dónde estaban mis juguetes? ¿A dónde se fueron mis compañeros del cole?
¿Cuándo se me ocurrió que sería bueno guardarme toda la mierda que estaba sintiendo y esbozar una sonrisa pobremente convencida, para dejar tranquilos a unos pocos?
Son decisiones que pueden servirte durante muy escaso tiempo.
Recuerdo absolutamente todas las mañanas de mudanzas. Recuerdo a mi mamá embalando toda mi vida en un par de cajas y a los camiones subiendo todas las cosas. El camino al nuevo hogar. El silencio incómodo. Las cosas iban a mejorar, ¿no? Y sí… pero yo todavía estaba triste.
¿A dónde se fue Papá?
¿No quiere conocer a Julián?
¿No va a venir a mi primer día de escuela?
Y esas eran algunas de las preguntas, que yo nunca hacía.
Porque no quería lastimar a mi mamá. Porque yo quería ser fuerte como ella.
Y lo fui.
Hasta hoy, que no tengo más ganas de reírme si no lo siento. Si no quiero subir mis cosas a otro puto camión para empezar toda la mentira de nuevo. Si tengo mil preguntas que necesariamente van a lastimar a quien las escuche.

Me quiero ir
A ese lugar donde nací

Y juntar todos mis pedacitos.
Oscuridad.
Apoya su frente en la pared y piensa.

- Las horas no son como acá
Allá el tiempo nunca existió                  …el miedo tampoco.

Aquel perro esperando(me) en la puerta de su casa.
Cada noche. Cada día.
No era el animal
                        No era su casa
                                               Tampoco la mía.
Era mi refugio
Era mi chica
Era mi amor
Era mi historia -

Levanta la vista.
La gran Ciudad
El cielo gris
La humedad
El ruido


Y piensa.
Me tiemblan las manos.
El cuerpo.
El alma.
Pero no tengo
la presión baja,
no hace
tanto calor
todavía.


No tengo ganas tampoco, aunque eso es algo de todos los días.
No vienen conmigo, al parecer no están incluídas en el paquete.

¿Tendré que pagar un adicional…?