martes, 5 de noviembre de 2013

Era de noche y las veredas estaban vacías
El viento inyectaba su cuota de emoción al asunto
Las palabras ya no eran palabras
Se volvieron cuchillos
Fueron pronunciadas sólo para terminar de destruir(nos)

Me cansé.

Fue entonces cuando cerré mis ojos
Sentí cada una de sus recriminaciones
Sentí la pared raspando mi espalda
Sentí la tierra húmeda debajo de mis pies
Percibí el quiebre de su voz
Volví a mirarla

No pude.

Dio media vuelta y se fue
El viento ahora abatía contra su pelo
Su frágil estructura chocaba con la fuerza del aire
Ya no caminaba, estaba a punto de correr
Pero
Por alguna extraña razón
Frenó.
Me miró.
Volvió sobre sus pasos.

Me besó.
Me besó con rabia.
Me besó como si fuera la última vez.


Tantas veces tardé.

martes, 29 de octubre de 2013

22 días.

¿Por qué se desdibujan los recuerdos?

Su mirada permanece intacta, pero no tanto sus palabras. Fueron un poco agrias, a decir verdad. No puedo conseguir traerlas al presente, muchos años se metieron en el medio.
Sólo puedo afirmar que una parte de mí se quedó hecha un bollo, muy pequeño. Con ganas de gritar, de pedirle al mundo que pararan de pelear y me dejaran quedarme con el perro. El único que me escuchaba. El que probablemente murió mientras yo tomaba una cerveza en alguna fiesta de mierda.
Al intentar entender que todo permanecía bien, pero que las cosas habían cambiado, me volví una introvertida total. Nada estaba bien y yo no era feliz. ¿Dónde carajo estaba Cocki? ¿Dónde estaban mis juguetes? ¿A dónde se fueron mis compañeros del cole?
¿Cuándo se me ocurrió que sería bueno guardarme toda la mierda que estaba sintiendo y esbozar una sonrisa pobremente convencida, para dejar tranquilos a unos pocos?
Son decisiones que pueden servirte durante muy escaso tiempo.
Recuerdo absolutamente todas las mañanas de mudanzas. Recuerdo a mi mamá embalando toda mi vida en un par de cajas y a los camiones subiendo todas las cosas. El camino al nuevo hogar. El silencio incómodo. Las cosas iban a mejorar, ¿no? Y sí… pero yo todavía estaba triste.
¿A dónde se fue Papá?
¿No quiere conocer a Julián?
¿No va a venir a mi primer día de escuela?
Y esas eran algunas de las preguntas, que yo nunca hacía.
Porque no quería lastimar a mi mamá. Porque yo quería ser fuerte como ella.
Y lo fui.
Hasta hoy, que no tengo más ganas de reírme si no lo siento. Si no quiero subir mis cosas a otro puto camión para empezar toda la mentira de nuevo. Si tengo mil preguntas que necesariamente van a lastimar a quien las escuche.

Me quiero ir
A ese lugar donde nací

Y juntar todos mis pedacitos.
Oscuridad.
Apoya su frente en la pared y piensa.

- Las horas no son como acá
Allá el tiempo nunca existió                  …el miedo tampoco.

Aquel perro esperando(me) en la puerta de su casa.
Cada noche. Cada día.
No era el animal
                        No era su casa
                                               Tampoco la mía.
Era mi refugio
Era mi chica
Era mi amor
Era mi historia -

Levanta la vista.
La gran Ciudad
El cielo gris
La humedad
El ruido


Y piensa.
Me tiemblan las manos.
El cuerpo.
El alma.
Pero no tengo
la presión baja,
no hace
tanto calor
todavía.


No tengo ganas tampoco, aunque eso es algo de todos los días.
No vienen conmigo, al parecer no están incluídas en el paquete.

¿Tendré que pagar un adicional…?

martes, 17 de septiembre de 2013

the state of dreaming

Es real?
Siguen existiendo las líneas de la dicotomía;
las puedo sentir en el silencio
y en sus abrazos como muros.
Son paredes;
gigantes islas
con risas en el día
y besos por la noche.
Con sus manos en mis manos
mis manos en su piel
y mis ojos pretendiendo 
no percibir esa mueca desgastada.


Pero, es real?
Cuán ciega puedo estar
para seguir creyendo
en este amor eterno de a ratos
tan poco tangible que asusta
tan lejano y tan medido.


Entonces me propongo pensar,
que seguimos siendo reales
en la medida que pueda imaginar.

sábado, 29 de junio de 2013

junio querido.

Quedamos en que hoy miércoles me llamabas, ¿por qué estás tardando tanto?
Quizá llames más tarde…
Voy a matar un rato al tiempo.

Quizá, teniendo en cuenta que ya casi son las doce y ya estamos a jueves, no me llames. ¿Se te olvidó? ¿O te importa todo tres carajos?
¿No pudiste comunicarte? Ya es sábado, papá.

¿Por qué mierda me hacés sentir tan poco? No me ayudás. Sos el único que puede tirar ese hilo que necesito agarrar y no estás. No aparecés y me pone triste. Tan triste y tan sola. Casi como traspapelada.

Volví a buscarte por algo.
Y parece mentira pero seguís ausente.

¡Necesito contarte tantas cosas! Lo mucho que crecí, Pá. Porque ya no soy esa pendeja soberbia que te trataba como el culo cada vez que aparecías.
¡Ya no!

Era solamente mucho dolor y no podía. No puedo pero te quiero. Por eso aparezco. Tan sólo por eso no me olvides. 

viernes, 24 de mayo de 2013

C.

Llegarán imágenes y sonidos que dicen saber de amor, desamor y cuentas pendientes.

Llegarás con tu valija hecha añicos de haber andado tanto.

Tu maltrecho cuerpo, se propone dar el primer último paso en este lecho de pena.

Tus ojos recorren mi rostro, buscando aquello que dejamos escondido debajo de una gran piedra.

Tus ásperas manos, se acercan a las mías. Mi piel se resquebraja al son de tu melodía favorita.

Ahora tu boca: que me sé de memoria. Tus labios se deshacen y retuercen pronunciando palabras que no comprendo, estoy más allá
mucho más lejos

                              hundida en sangre.

jueves, 23 de mayo de 2013


I.

La punzada que trae el recuerdo de tu voz,
Surca caminos en mi interior.

Inteligibles pensamientos se hacen un lugar
Para terminar -como acostumbro- en tus ojos.
Tus pupilas, contorneadas por el goce y la amargura
Ya no distinguen mi aura.

II.

Si he de ser feliz
                           Si mi cuerpo,
-por alguna extraña razón-
merece felicidad

Deberá de ser buscada lejos
Fuera de este lugar,      donde aún penetra tu luz
Tenue,       pero salvaje.

Donde la oscuridad me abrigue
En tanto no emerja el sol
   
          Que nos haga mentir.

jueves, 2 de mayo de 2013

bupropion


Ahora puedo afirmar que camino. No voy en dirección equívoca, cuesta abajo.
No siento tampoco.
Pero va bien. Todo superficialmente bien, tranquilidad para tapar los nervios que me comen por dentro. Palabras varias, verborragia de años atascados. Soy-un-ser-social.
Una desmesurada energía me corroe, me invade. Casi ficticia. Casi normal.
Aquellas personas deben tener un algo que me hace mal. No debo verlas. No debo seguir sabiendo sus vidas. Sus seres me corrompen.
Ahora bien, la teoría es esa. Mi vulnerabilidad no puede permitirme altibajos.

Empiezo a sentir que respiro veneno.
De la felicidad.

guillermo luis


Si cargo con una culpa, es haberte ignorado. Pero fue puro dolor, ya sabes… ese miedo a que te olvidaras de mí. De mí y de todo. Todo lo que dejaste y partiste al medio. 
Lloraste, pero te fuiste.

Vendiste mi alma. Como a los muebles, la batidora, tus amados discos y mi perro.
Engreído egoísta. Tu sueño americano se llevó mi identidad. Mis ganas, mi vida.
A la vez que pienso… (y no debería pensar, pero cómo seguir con estas dudas?) debería llamarte. Debería de no haber sufrido por su culpa; porque la culpa fue de ustedes dos. Pero la vida es injusticia y no puedo pegarme a la impotencia. Tengo que salir a la superficie y decirte, o no-decirte, pero saberlo. Darme cuenta.
Tu sangre corre por mis venas pero
tu risa no suena
más.-

creen separarnos


Pequeños logros de verano. Grandes triunfos en invierno. Si hubiesen empezado por contarme lo que vendría… Quizá hubiera volado un poco menos. Y ahora, entre ser una niña y ser una mujer prefiero no haber nacido. Claro, estoy acá. Y ahora?
Se ignora lo pasado? Se olvida? Y cómo se olvida? Alguien me está leyendo?!
Alguien soy yo. Protagonista. Renglones vacíos, llantos.
Miedo.
Tensión.
Nervios.
Amor… infinito desamor.

C.


Lleno espacios vacíos con materia inservible, contaminada, turbulenta.
Abrumo mi mente con crudísimas realidades y sucesos que vivimos ayer.

Me encuentro incapaz de combatir el desgarro que dejó tras su paso. Porque partió, y dejemos en claro que no va a volver.

Y hay que entenderlo.

La vida es fin, comienzo y nuevamente el final. Agudísima conclusión.
No compré este desenlace, me vendieron una zaga de fraude.
Pero vamos, ¡avancemos! Sigamos cuesta arriba.
Ocultémonos, universalmente y a salvo de nuestros propios seres.

(Pretendamos no extrañarnos,
Mi amor).

lunes, 4 de febrero de 2013


Voy a perderme de este radiante sol sólo para escribir mi nombre por última vez. Alejandrina. Saldré de esta miserable vida por unos minutos quién sabe para qué, ni por qué, o mejor preguntarse por quién. ¿Alejandrina, vos qué hubieses hecho? De seguro hubieras nacido un primero de marzo, como Dios manda. ¿Cómo hubieses dado tu primer respiro? Una inaugural bocanada de aquellas para mí, que salí como violeta de tanta temprana presión.
Alejandrina sería una estrella de rock, le sentaría tan bien la energía del cielo. A mí me encandila, no debo mirarlo fijo. Cantando bajito mientras me baño, pero ella llenaría de hombres y mujeres un teatro porque podría. Y quiere salir.
Pero tanto no puede, no. Murió cuando Agustina finalmente nació, e inundó su cuna de miedos. Agustina soy yo. Agustina es esta personita de piernas blancas y lunares varios. Agustina es débil, el verano le sienta de pesadillas.

-Alejandrina, podrías enseñarme un poco sobre cómo vivir. No seas tan egoísta.
-Agustina, pero vos naciste para morir. Para vivir ahogada en fracasos, por creerte una calamidad. Por quererte tan poco. Explicame acaso, cómo llegaste al punto de creer hablar conmigo si nunca me permitiste vivir.

Un día Alejandrina me dijo algo tan cierto como punzante. Ella era mordaz, le sentaba maravillosamente. Como les contaba, ella fue bien recibida. Tuvo una infancia feliz, me atrevería a afirmar que reía prácticamente en todo momento.
Alejandrina estaba muy enojada conmigo, siempre. No podía concebirme. No puede captar mi negatividad, porque siempre vio la vida desde el lado del sol.




No quiere desaparecer junto conmigo.