martes, 5 de noviembre de 2013

Era de noche y las veredas estaban vacías
El viento inyectaba su cuota de emoción al asunto
Las palabras ya no eran palabras
Se volvieron cuchillos
Fueron pronunciadas sólo para terminar de destruir(nos)

Me cansé.

Fue entonces cuando cerré mis ojos
Sentí cada una de sus recriminaciones
Sentí la pared raspando mi espalda
Sentí la tierra húmeda debajo de mis pies
Percibí el quiebre de su voz
Volví a mirarla

No pude.

Dio media vuelta y se fue
El viento ahora abatía contra su pelo
Su frágil estructura chocaba con la fuerza del aire
Ya no caminaba, estaba a punto de correr
Pero
Por alguna extraña razón
Frenó.
Me miró.
Volvió sobre sus pasos.

Me besó.
Me besó con rabia.
Me besó como si fuera la última vez.


Tantas veces tardé.

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