Taurina, hija de inmigrantes mayorquines
hermana de 12 pibes que ya no están, ella era la menor.
Un pedacito de tierra y un pasar mejor fue la promesa
cumplida
Su misión en el mundo.
Toda una vida de lucha, de esfuerzo, de trabajo y mano de
obra pesada
Me pregunto, si habrán valido la pena
Me pregunto si ella se preguntó alguna vez
Si estaba conforme
Si se arrepintió de algo
Si cada vez que te respondía “bien, bien”
realmente así lo sentía. Adentro.
Me pregunto y me culpo
Un sabor amargo, no por la partida en sí
No estuve ahí
No pasé demasiados días con ella
Fueron contados con mis dos manos
No la conocí
No sé si realmente hubiera podido entenderla.
El sabor amargo de saber, que se termina de una sola
manera
Con la piel finita y las venas marcadas
Siendo una carga, una tarea más
Un olvido.
Perdoname por no haberte visitado las veces que hubiese
podido hacerlo
Ahora es tarde.
Porota
Margarita
Que en paz descanses.
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